lunes, 23 de enero de 2012

Pequeños cambios en tu vida

Cuando intentamos cambiar TODA nuestra vida, tenemos muchas posibilidades de fracaso. El truco es hacerlo poco a poco. 


Puede que estés estresado o no te gusta el curso que ha tomado tu vida pero, aún así, sigues yendo en la misma dirección. 
La mayoría de las personas que no cambian las circunstancias que no les gustan es por miedo (Aunque sea insatisfactorio, les es familiar).
La segunda razón más común es pensar que va a suponer demasiado esfuerzo


En un estudio, Ellen Langer, descubrió que las personas que rompían sus rutinas y probaban cosas nuevas eran más felices. 


Esta semana intenta introducir pequeños cambios en tu vida; elige un camino diferente para ir a trabajar, no veas la televisión por la noche, ve a un restaurante nuevo, sonríe a alguien que no conoces, hazte un peinado más atrevido, cómprate una prenda de ropa de un color que no suelas llevar....


¡¡Las posibilidades son infinitas!!


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lunes, 9 de enero de 2012

Se buscan locos...

SE NECESITAN LOCOS...

¡Dios mío! Envíanos algunos locos,
de aquellos que se comprometen a fondo,
de aquellos que se olvidan de sí mismos,
de aquellos que saben amar con obras y no con palabras,
de aquellos que se entregan verdaderamente hasta el fin.

Nos hacen falta locos, desafinados, apasionados,
personas capaces de dar el salto en el vacío inseguro,
desconocido y cada día más profundo de la pobreza;
aquellos que saben aceptar la masa anónima,
sin deseo de utilizarla como escabel;
aquellos que no utilizan para su servicio al prójimo.

Nos hacen falta locos,
Locos en el presente,
enamorados de una forma de vida sencilla,
liberadores del pobre,
amantes de la paz,
libres de compromisos,
decididos a no traicionar nunca,
despreciando su propia comodidad, o su vida,
espontáneos y tenaces, alegres, dulces y fuertes...



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miércoles, 4 de enero de 2012

Ya sé que voy a pedirle a los reyes este año...



Ya sé que voy a pedirle a los reyes este año... 


El regalo que quiero que nos traigan de Oriente es ayuda para cambiar nuestros marcos de referencia a la hora de interpretar la realidad: 
                             - Incluso cuando no podemos cambiar una situación, lo que sí podemos cambiar es nuestro marco de referencia mental, y cada día nos presenta nuevas oportunidades para ello.


¿Un atasco es algo tan malo o es una oportunidad perfecta para escuchar ese CD para el que nunca tienes tiempo? 


¿Es la suciedad en casa una razón para quejarse o tan sólo forma parte del hecho de que tienes una mascota a la que adoras? 


Te propongo que hagas este ejercicio mental cada vez que un problema se presente ante ti. Puede que termines quedándote con la primera opción, pero al menos tendrás la OPORTUNIDAD DE ELEGIR...  ;)




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miércoles, 30 de noviembre de 2011

El tiempo que se va...


Nuestra vida se mueve por y con el tiempo. ¿Cuántas veces hemos dicho que si tuviéramos tiempo haríamos esta u otra cosa? ¿Que aquello que tanto deseamos vivir, no lo hicimos porque no teníamos tiempo? El tiempo ha sido la gran disculpa a lo que no hicimos

Es verdad que el tiempo que se va no vuelve y que lo que no vivimos se quedó sin vivirse. Todos tenemos asignaturas pendientes que se diluyeron con los años, con ese regusto a tiempo perdido. Pero existe el futuro y ese, maravillosamente, está por hacerse. Nuestro compromiso con la vida y con nosotros es cumplir nuestros objetivos. Sabernos plenos, convencidos de haber sido fieles a nuestras convicciones. Culminar nuestro paso por la vida, consiguiendo lo que anhelamos. Llegar a afirmar que hemos vivido y no vegetado. 

Es verdad que existe el tiempo. Ese tic, tac inexorable que nos marca y se escurre en nuestros dedos como un puñado de arena. Pero también es cierto que tenemos que pactar con él y con nosotros, porque puede ser nuestro gran aliado. Lo único que tenemos que hacer es entenderlo y entendernos. Crear una sociedad indisoluble. Fluir con él, como si de un río se tratase. Comprender que hay un tiempo para cantar y otro para callar. Un tiempo para sembrar y otro para recoger. Un tiempo para equivocarse, y otro para rectificar. 

Steve Jobs dijo que cada día que se miraba al espejo se decía: "¿Si éste fuera tu último día, harías lo que vas a hacer?" 

Sólo nos queda un tiempo: el que viene. 

(Ángela Becerra)

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